viernes, 16 de septiembre de 2011

Coloquial-Culto

Alejandro Arenas

Miss Claudia Graf

Composición y Lenguaje

Friday, September 16, 2011


Cuando mis hermanos y yo éramos mas jóvenes aveces, a nuestros papas les gustaba llevarnos en todo tipo de excursiones, claro que a nosotros también nos encantaba. Una de ellas de las que mas me acuerdo, fue cuando vivíamos en San Diego, California, un día de osos nos llevaron al desierto de Arizona. Empacamos todo en nuestra camioneta, tienda de campañas, comida, juegos de esa, ropa, y todo lo necesario para el gran viaje. Manejamos cerca de 3 horas y media, en el camino escuchamos todo tipo de música para entretenernos. Cuando llegamos al desierto nos estacionamos a la orilla del lago y tomamos el día tranquilo ya que mañana teníamos un buen día por delante, armamos las tiendas de campaña para estar listos cuando llegara la noche después de eso decidimos cocinar algo para cenar en la fogata que mi papa estuvo preparando. Al llegar la hora de dormir sacamos los colchones inflables y sleeping bags de la camioneta los inflamos y todos se fueron a dormir, yo por ser el mas pequeño le temía a la noche. Como no podía dormir escuchaba lo que pasaba al rededor de mi tienda, organismos que pasaban husmeaban y se iban, probablemente fueron fue mi imaginación pero lo que mas me impacto y espanto mi sueño fue el viento. El viento era fuerte y levantaba arena que luego se estrellaba contra la tela de la tienda de campaña. El siguiente día nos informaron que ayer por la noche hubo una ligera tormenta de arena y la proxima noche llegaría una mas grande, debido a esto, nuestra gran excursión fue limitada a una noche solamente. Ese mismo día decidimos regresar a nuestra casa.


Cuando mis parientes cercanos y yo habíamos vivido por poco tiempo después del nacimiento, a nuestros padres les agradaba llevarnos en idas a diferentes ciudades para lugar y conocer, por supuesto que a nosotros nos agradaba mas le idea que a ellos ya que lo hacen por nosotros. Salimos en una variedad de excursiones, este vez fue el desierto de Arizona.Haciendo las operaciones necesarias para obtener un buen viaje, almacenamos alimentos y bebidas que duren el viaje. Conducimos aproximadamente 3 a 4 horas presentarnos con nuestro destino, mientras tanto oíamos todo tipo de melodías para deleitarnos. Al terminar de aproximarnos a nuestro destino nos colocamos sobre la orilla del lago de Arizona, pasamos el transcurso del día con tranquilidad con el propósito de hacer mayores actividades el día de mañana. Ya cuando el sol se escondía y los estrellas y la luna se apoderaron del cielo, secamos y armamos nuestro equipaje para dormir, todos lo hicieron excepto yo, ya que tenia la menor edad. Insomne escuchaba por la noche todo tipo de mamíferos y roedores cruzar de lado a lado por mi tienda de campaña, es probable que estos sucesos surgían de mi imaginación, ademas de estos ingenios de mi creatividad estoy seguro de que escuchaba el cielo rugir y plasmar la arena contra mi tienda de campaña. Salió el sol y amaneció, encendimos el radio y nos percatamos de lo que yo escuchaba, por la noche hubo una tormenta de arena ligera, el día siguiente llegaría una mas riesgosa y decidimos regresar a casa.






martes, 6 de septiembre de 2011


En la esquina de un cuarto oscuro esta acuclillas un hombre con barba vestido con una chamara vieja y parchada. Las paredes que lo rodean esta hechas de arena comprimida sobre uno de los muros existía una ventana pero fue tapada con papel opaco. El piso está compuesto de tierra, piedras y una que otra mancha negra. En sus manos, el hombre tiene un artefacto de madera sobre donde se para un halcón. Dos más lo miran desde el piso a distancia de un metro.


Esta fotografía trata sobre la sociedad del lugar donde vive. No parce ser muy desarrollado ya que lo que hace con sus halcones es cazar todo lo que pueda comer. Esta foto parece ser donde el almacena sus cazadores por la noche y por el día se dedica a cazar aves más chicas conejos etc. Es una cuestión de supervivencia.

Esta foto me llama la atención porque no cada día vez a un halcón. El hecho de ver uno ya es un espectáculo que le llamaría la atención a cualquier persona. Pero al hombre de la fotografía no le parce verlos diario y no solo tiene uno sino cinco. Además de tenerlos los puede tocar y es capaz de entrenarlos para su beneficio. Los halcones son aves sagradas para algunas pero en este caso simplemente son guardados en un cuarto hecho de arena.

Transmite varias emociones acerca de él y de la aves que tiene captivas. Puede producir algo de adrenalina tener aves tan extraordinarias pero, es algo triste que tengan que estar encerradas en este cuarto. El pobre hombre no tiene otra opción para vivir.

El tono de esta foto puede ser melancólico o misterioso.

Si, me hace pensar distinto a como lo pensaría si alguien me dijera que tiene 5 Halcones cautivos en su casa. Desde el punto de vista de los protectores de aves en el mundo puede sonar muy mal pero como punto de vista de las humanidades es la única forma que tiene para sobrevivir y puede sonar inocente.